DIÁSPORA MEXICANA EN ESPAÑA

José Ramón Santillán

por Dr. José Ramón Santillán Buelna
 

Doctor en Ciencia Política, Universidad Pompeu Fabra, España
Profesor mexicano de Teoría de la Información.
Universidad Rey Juan Carlos, Madrid.

joseramon.santillan@urjc.es

• España es el tercer destino de inmigración para los mexicanos, después de EU y Canadá

• El perfil del inmigrante es profesionales de entre 25 y 40 años, con estudios universitarios y de clase media, concentrados en Madrid, Barcelona y Valencia.

• La comunidad mexicana puede apoyar una imagen pública del país positiva a mediano plazo.
 

La inmigración mexicana en España les uno de los fenómenos menos estudiados en el campo de las migraciones internacionales y tiene su interés no sólo por ser el tercer destino de miles de paisanos en los últimos 15 años, sino porque se trata de una migración cualificada.

En la Universidad Rey Juan Carlos llevamos cinco años investigando de forma sistemática a esta comunidad, y hemos definido un perfil socio-demográfico que presenta algunas de las siguientes características:

Para junio de 2013 había 17,598 mexicanos residiendo en España son un grupo pequeño en comparación las dos comunidades latinoamericanas más numerosas: la ecuatoriana con 390,034 personas o la colombiana que tiene 270, 375 inmigrantes. Los nacionales crecen una media de 1,500 personas por año (18%). Pero su importancia no es numérica se basa en otras razones.

Viven en las 19 Comunidades que forman el estado español, pero están concentrados en tres ciudades: Madrid, Barcelona y Valencia. La edad media de los residentes es de 35 años, y por género el 61% son mujeres y el 39% hombres.

Las cuatro principales actividades que realizan son: profesionales en empresas privadas y públicas, microempresarios de la hostelería, estudiantes y amas de casa.

Muchos vienen a realizar estudios de posgrado y se quedan, y otros a vivir con su pareja. Esta inmigración llamada académica y rosa, respectivamente, es novedosa porque parte de la elección no de la expulsión, como ocurre con los inmigrantes que van a los principales destinos: Estados Unidos o Canadá para mejorar sus condiciones económicas.

Los datos nos describen que muchos que llegan a éste país son profesionales, de nivel educativo universitario y pertenecen, principalmente, a la clase media. Deciden venir a España para aumentar su nivel académico, tener más oportunidades de trabajo o reunirse con su pareja para formar una familia.

España para los mexicanos supone condiciones favorables: el mismo idioma, un pasado histórico y cultural común que facilita el desarrollo de actividades académicas, profesionales y artísticas que apoyan su integración y movilidad social de manera más rápida con respecto a otras comunidades inmigrantes.

El perfil de la diáspora mexicana en España, que aquí se resume, muestra una oportunidad para promocionar el país, más allá del turismo y la cultura que son valores bien conocidos. Los residentes pueden impulsar la agenda mexicana, gubernamental o no gubernamental, se trata de aprovechar las cualidades que tienen como comunidad para fortalecer la imagen pública de la nación y construir una marca país competitiva frente a otros colectivos de latinoamericanos que viven aquí.

La mexicanos en España deben ser considerados como actores no gubernamentales que transmitan no sólo una imagen positiva del país, sino que vinculen, junto con las autoridades institucionales, una diplomacia pública efectiva a mediano plazo, sin importar cambios de gobierno, de partido en el poder o de funcionarios encargados de la política exterior.