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"LA
CAMISA DE PANA Y OTROS PELIGROS" (Casi un cuento de navidad) |
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Poeta, escritor, dramaturgo y hombre de cultura |
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| Hay en la calle de Espoz y Mina ―esa calle estupenda de Madrid que desde que
cerraron la Casa del Azafrán, la tienda de productos manchegos, se ha quedado
chimuela― una tienda de ropa y artículos de caza y
pesca muy bonita ante la que siempre me detengo a ver los aparadores pues me
hacen recordar unos que había en Cinco de Mayo, en México, cuando yo era chico,
y que solían tener cosas semejantes porque se dedicaban al mismo giro, aunque
después, con la prohibición de venta y posesión de armas supongo que habrán
quebrado, o quién sabe, tal vez el hecho de tener en las vitrinas cabezas
reducidas por los jíbaros del Amazonas colgadas de sus propios pelos les trajo
la mala suerte, a lo mejor los dueños tuvieron una muerte horrible, o sepa Dios;
el caso es que en este establecimiento madrileño hoy vi una camisa de pana verde
oscuro, como de cazador, a muy buen precio y muy bonita, con dos bolsas y
broches como de ropa vaquera, y me dije, ándale, muchacho, siempre lo dejas para
después, siempre se te antoja entrar a esta tienda y no te decides, no seas
tímido, te la regalas pasado mañana de Navidad, seguro que te van a tratar bien,
ya una vez vi uno de esos sacos
ingleses encerados que son también como de cazadores o pescadores, como el que
tiene Arturo Beristain, que calientan mucho y son impermeables, y esa vez no me
atreví a entrar; otro día, debo haberme dicho; así que agarro y que me meto sin
pensarlo más. En efecto, me trataron bien, fueron amables, pero de camisa nanay, sólo había talla S y sin esperanzas, porque me dijo el afable sujeto que hasta la próxima temporada ya no tendrán. Ah, dije yo, y ¿cuándo es la próxima temporada? Pues en septiembre, me contestó, mirándome con extrañeza como si le estuviera yo preguntando algo que debía saber. Supongo que se referiría a la temporada de caza (o de pesca) para la que están prescritas esas camisas. O sea, deduje, que no son para ponerse así nomás, como camisas de andar por casa, sino que deben ser reglamentarias, y no sé si hay infracción y sanciones por usarlas fuera de su lugar debido, o algo peor; de la que me salvé. |
diciembre del 2004