LA IMAGEN EXTERIOR DE MÉXICO

José Ramón Santillán

por Dr. José Ramón Santillán Buelna
 

Doctor en Ciencia Política, Universidad Pompeu Fabra, España
Profesor mexicano de Teoría de la Información.
Universidad Rey Juan Carlos, Madrid.

joseramon.santillan@urjc.es

• En España tenemos una imagen de país negativa.

• Necesitamos un gobierno eficaz para mejorar nuestra reputación internacional.

La política exterior de México necesita un impulso que la oriente a tener una buena imagen internacional. Un cambio que debe integrar a las autoridades institucionales, una diplomacia pública efectiva a mediano plazo, sin importar cambios de gobierno, de partido en el poder o de funcionarios de la Secretaría de Relaciones Exteriores.

Con España vivimos un momento delicado en cuanto a imagen pública. El último estudio de la representación mediática de nuestro país en la península ibérica, que hemos hecho en el Grupo de Estudios Avanzados de la Comunicación de la Universidad Rey Juan Carlos, sobre la desaparición de los 43 estudiantes de Ayozinapa en la prensa española muestra un predominio de la asociación de México con la violencia en la cobertura donde prima una valoración negativa para el Gobierno que afecta gravemente su percepción internacional. El documento se puede consultar en: http://www.revistalatinacs.org/15SLCS/2015_libro/020_Santillan.pdf

La necesidad de promocionar internacionalmente al país demanda una política de comunicación que vaya más allá de los actividades oficiales. Se trata de transmitir mensajes a una audiencia global donde los medios de comunicación dan gran interés a la actividad política mexicana que construye una imagen pública, que en sí misma, es una herramienta de comunicación internacional.

En época de información global la imagen exterior de un país se configura tanto en los medios tradicionales y digitales, en las redes sociales como en las alianzas con los grupos de inmigrantes mexicanos de cada país en que radican. En España, por ejemplo, nuestra imagen exterior debe adaptarse con nuevas formas organizativas que permitan potenciar todas las fortalezas que como país tenemos. Aprovechar a nuestros inmigrantes como actores transnacionales para coordinar las políticas de comunicación y fortalecer nuestra proyección en la opinión pública española.

Todo ello requiere de un amplio conocimiento de la importancia política, económica, cultural del país en el exterior. Para España se necesita primero, un cambio en nuestra cultura política que permita acabar con la discrecionalidad en los nombramientos (como la de Fidel Herrera como cónsul en Barcelona) y segundo, buscar profesionales que articulen un programa de comunicación pública para contrarrestar la imagen negativa que reproducen los medios españoles. Pero lo más importante, el país necesita una buena gestión gubernamental porque la reputación internacional tiene como base un gobierno eficaz.