Mexicanos en España

2.- ¿Y el Queso Oaxaca para las quesadillas?

Cuando recién llegué a España a vivir me topé con el hecho de que no se podía encontrar el mexicanísimo Queso Oaxaca y eso, viniendo de un país en el que se tiene la costumbre de cenar muy frecuentemente nuestras sabrosas quesadillas o sincronizadas, rellenas con jamón y mucho quesito y calentadas en el comal para que salga el queso fundido, pues era un verdadero dilema.

Después de mucho probar e intentar experimentos con diferentes opciones, como por ejemplo el queso Mozzarella, pero el auténtico, el hecho con leche de búfala (no confundir con el bisonte americano, mal llamado búfalo). Se funde muy bien, no tiene un sabor predominante y permite mezclarlo con otros ingredientes. De hecho es uno de los quesos que más se utilizan a la hora de confeccionar una pizza. Es de origen italiano y aunque hay sucedáneos hechos con leche de vaca, el auténtico es el de leche de búfala.

Algunas mexicanas en España compartieron conmigo el truco de haber intentado con quesos como el Havarti o el gallego Queso de Tetilla y según su opinión también les satisface como sustituto del queso Oaxaca. Pero, en cualquier caso, no podemos esperar ni la textura ni la consistencia del peculiar queso mexicano.

En cuanto a las recetas mexicanas que llevan queso tipo manchego, por ejemplo el "Nochebuena" (que por cierto no tienen nada que ver con el auténtico queso manchego español), pueden probar con un queso Sueco llamado Hushåll que es muy similar al que nosotros estamos acostumbrados. Incluso, el que nosotros hemos comprado en el autoservicio, es tipo "light" y queda muy bien.

Sin embargo, desde hace ya algunos meses se puede conseguir en España no sólo el verdadero Queso Oaxaca sino incluso también, el mexicanísimo Queso Panela con los cuales podemos reproducir, sin problema, muchos de los platillos que forman parte del menú tradicional de un mexicano. Ambos, confeccionados aqui de manera artesanal, traen a España el verdadero sabor mexicano con lo que muchos de nosotros estamos de plácemes.