| Muy en el fondo de nuestro ser se esconde una pasión voyeurista que nos empuja a observar desde los resquicios de la penumbra para ver sin ser vistos. Fetichismo que se vuelve cómplice del Internet y que nos permite revisar, desde éste lado de la pantalla, ámbitos y personajes sin que nadie sepa que lo estamos haciendo.
Aquí, hay una colección interesante de cámaras que transmiten en vivo vistas de escenarios mexicanos para que nuestras perversiones se mezclen con la nostalgia por nuestro país. |